Salir de un garaje, un portal o un estacionamiento hacia una calle parece una maniobra sencilla. Sin embargo, en muchas zonas urbanas de La Habana, la visibilidad puede estar limitada por muros, columnas, árboles, vehículos estacionados u otros elementos.
El conductor puede encontrarse entonces ante una situación complicada: necesita avanzar para poder ver, pero avanzar demasiado puede ponerlo directamente en la trayectoria de un peatón, una bicicleta, una motocicleta u otro vehículo.
La solución no está en salir rápidamente esperando que los demás nos vean, sino en realizar la maniobra de forma progresiva y mantener máxima atención sobre todos los usuarios que pueden aparecer.
En Miss & Míster Volante continuamos octubre analizando esas decisiones cotidianas que, aunque parecen pequeñas, pueden evitar situaciones peligrosas.
¿Por qué estas salidas requieren tanta atención?
Cuando conducimos por una calle tenemos una visión relativamente amplia de lo que ocurre delante.
Al salir desde una propiedad o estacionamiento, esa visión puede reducirse considerablemente.
Podemos encontrar:
- Muros que bloquean ambos lados.
- Automóviles estacionados cerca de la salida.
- Vegetación que limita la visibilidad.
- Columnas o estructuras.
- Peatones caminando por la acera.
- Bicicletas o motocicletas aproximándose.
Por eso, antes de pensar en incorporarnos al tránsito debemos superar primero una zona donde la visibilidad puede ser mínima.
La acera es el primer espacio que debes comprobar
Uno de los errores más comunes es concentrarse inmediatamente en los vehículos que circulan por la calle.
Pero antes de llegar a la calzada probablemente tendrás que atravesar una acera.
Por ella pueden desplazarse:
- Niños.
- Adultos mayores.
- Personas mirando hacia otra dirección.
- Personas con movilidad reducida.
- Otros peatones que quizá tampoco puedan verte.
Antes de avanzar sobre ese espacio, comprueba que puedes hacerlo sin ponerlos en riesgo.
Avanzar lentamente te permite ganar visibilidad
Cuando los muros u otros obstáculos impiden observar la calle, puede ser necesario aproximarse progresivamente hasta obtener un mejor ángulo.
La palabra importante es progresivamente.
Avanzar unos centímetros, detenerse, observar nuevamente y continuar solo cuando sea seguro permite obtener información sin irrumpir bruscamente en la vía.
Una salida rápida reduce el tiempo de reacción tanto para ti como para los demás.
No confíes únicamente en escuchar
Escuchar un motor puede ayudarte a detectar un vehículo, pero no todos los usuarios producen el mismo nivel de ruido.
Una bicicleta puede aproximarse casi silenciosamente y otros sonidos de la ciudad pueden dificultar identificar una motocicleta o un automóvil.
La comprobación debe ser principalmente visual y realizarse tantas veces como sea necesario.
Los vehículos estacionados pueden ocultar mucho más de lo que parece
Un automóvil estacionado cerca de una salida puede impedirte observar una parte considerable de la calle.
Además, también puede ocultarte ante quienes circulan por ella.
En estos casos debemos asumir que si nosotros no podemos verlos, probablemente ellos tampoco pueden vernos.
Eso exige una salida todavía más lenta y controlada.
Cuidado con bicicletas y motocicletas
Por su tamaño, bicicletas y motocicletas pueden permanecer ocultas durante más tiempo detrás de otros vehículos u obstáculos.
Cuando finalmente aparecen en nuestro campo visual, pueden encontrarse ya muy próximas.
Antes de incorporarte:
- Observa ambos sentidos.
- Comprueba nuevamente después de avanzar.
- Evita movimientos bruscos.
- No ocupes la vía hasta tener suficiente visibilidad.
Salir marcha atrás aumenta la dificultad
Cuando es necesario salir en reversa, la maniobra puede resultar todavía más compleja.
La visión directa disminuye y debemos controlar simultáneamente varios espacios alrededor del vehículo.
Si el automóvil dispone de cámara o sensores, pueden resultar útiles como apoyo, pero no sustituyen la observación directa ni el uso correcto de los espejos.
La tecnología ayuda; la responsabilidad continúa siendo del conductor.
¿Y si otra persona puede ayudarte?
En una salida especialmente complicada, una persona ubicada en un lugar seguro puede ayudar a informar al conductor sobre la aproximación de otros usuarios.
Sin embargo, el conductor no debe limitarse a avanzar automáticamente porque alguien le indique que puede hacerlo.
La ayuda externa complementa la observación, pero no sustituye la responsabilidad de comprobar la maniobra.
Los peatones también deben reconocer estas zonas
La responsabilidad principal de realizar una salida segura corresponde al conductor, pero los peatones también pueden aumentar su atención al pasar frente a:
- Garajes.
- Estacionamientos.
- Entradas de edificios.
- Portales utilizados por vehículos.
Observar indicios de movimiento puede ayudar a anticipar la posible salida de un automóvil o motocicleta.
No permitas que la presión de otros te haga salir apresuradamente
Puede ocurrir que otro vehículo espere detrás mientras intentamos incorporarnos.
Eso no significa que debamos acelerar una maniobra para la cual todavía no tenemos suficiente visibilidad.
Unos segundos adicionales son preferibles a entrar en una calle sin conocer correctamente qué se aproxima.
Conclusión
Salir de un garaje, portal o estacionamiento con poca visibilidad exige paciencia.
Primero debemos comprobar la acera, avanzar progresivamente para ganar campo visual y solo después incorporarnos cuando podamos observar adecuadamente la circulación.
En estas situaciones, la velocidad no resuelve la falta de visibilidad.
Cuando no puedes ver, la mejor decisión es avanzar menos y observar más.