Las rotondas (o glorietas) están diseñadas para ordenar el tránsito, reducir conflictos y mejorar la fluidez. Sin embargo, también generan dudas frecuentes, sobre todo entre conductores noveles. Muchos incidentes en rotondas no ocurren por exceso de velocidad, sino por desconocimiento de la prioridad de paso, mala señalización de maniobras y decisiones tomadas a última hora.
En Miss & Míster Volante, enseñar a circular correctamente por una rotonda es fundamental para desarrollar una conducción segura, previsible y respetuosa.
1. ¿Por qué las rotondas generan tantos errores?
Las rotondas concentran varios flujos de tráfico en un espacio reducido. Los errores más comunes aparecen cuando:
- El conductor no identifica quién tiene prioridad
- Se entra sin ceder el paso
- Se cambia de carril dentro de la rotonda sin señalizar
- Se duda al salir o se frena de forma brusca
La clave está en comprender las reglas básicas y aplicarlas con calma.
2. La regla principal: quién tiene la prioridad
En una rotonda, tiene prioridad el vehículo que ya circula dentro de ella. Quien se incorpora debe:
- Reducir la velocidad
- Observar el tráfico que viene por la izquierda
- Ceder el paso si es necesario
Entrar “a la fuerza” rompe la fluidez y provoca frenadas bruscas o colisiones laterales.
3. Elección del carril según el destino
Antes de entrar a la rotonda, es importante colocarse correctamente:
- Carril derecho: para salir por la primera o segunda salida
- Carril izquierdo: para salidas posteriores o cambio de sentido
Una mala elección obliga a maniobras peligrosas dentro de la rotonda. Anticiparse evita correcciones de último momento.
4. Uso correcto de los intermitentes
Los intermitentes son esenciales para comunicar intenciones:
- Intermitente izquierdo: puede usarse para indicar que se continúa dentro de la rotonda
- Intermitente derecho: debe activarse siempre antes de abandonar la rotonda
No señalizar la salida confunde a otros conductores y aumenta el riesgo de choques.
5. Cambios de carril dentro de la rotonda
Si es necesario cambiar de carril dentro de la rotonda:
- Hazlo solo cuando sea imprescindible
- Señaliza con antelación
- Asegúrate de que el carril esté libre
Cambiar de carril sin mirar ni señalizar es una de las principales causas de accidentes en glorietas.
6. Errores frecuentes que debes evitar
- Detenerse dentro de la rotonda sin causa
- Circular en paralelo bloqueando salidas
- Salir desde el carril izquierdo cruzando el derecho
- Acelerar para “ganar el paso”
La rotonda funciona mejor cuando todos conducen de forma previsible.
7. Rotondas y peatones
En muchas rotondas hay pasos peatonales en las entradas y salidas. El conductor debe:
- Reducir la velocidad
- Estar atento a peatones
- Ceder el paso cuando corresponda
El peatón siempre es el usuario más vulnerable.
Conclusión
Las rotondas no son complicadas cuando se entienden sus reglas. Ceder el paso, señalizar correctamente y anticiparse a las maniobras convierte la rotonda en un espacio seguro y eficiente. Conducir con calma y previsión es la mejor forma de evitar accidentes y mejorar la convivencia vial.