Mantener la presión adecuada en los neumáticos es una tarea básica, pero muchas veces ignorada. Aunque parezca un detalle menor, circular con las gomas desinfladas puede tener efectos negativos tanto en el rendimiento del vehículo como en la seguridad de quienes viajan en él.
Este artículo aborda las principales consecuencias de conducir con baja presión, cómo identificar el problema y qué factores pueden provocar la pérdida de aire sin que exista un pinchazo evidente.
¿Cómo saber si los neumáticos están bajos de presión?
Detectar una presión insuficiente no siempre es fácil a simple vista. En algunos casos, el vehículo puede contar con sensores que alertan al conductor, pero en otros, es necesario usar un medidor manual para verificar los niveles. Una presión por debajo de lo recomendado puede comprometer la estabilidad del vehículo y aumentar el desgaste de las gomas.
Principales consecuencias de la baja presión
1. Menor estabilidad al conducir
Cuando los neumáticos no tienen suficiente aire, el vehículo tiende a comportarse de forma más inestable, sobre todo en maniobras bruscas o a altas velocidades. Esto puede dificultar el control y aumentar el riesgo de accidentes.
2. Desgaste irregular de la banda de rodadura
La falta de presión provoca que el neumático se apoye de forma desigual sobre el pavimento. Como resultado, se desgasta más rápido por los bordes y pierde vida útil, lo que obliga a reemplazarlo antes de tiempo.
3. Mayor consumo de combustible
Un neumático desinflado genera más resistencia al rodaje. Esto significa que el motor necesita más esfuerzo para mover el vehículo, lo que se traduce en un aumento del consumo de combustible.
4. Riesgo de pinchazos
La baja presión hace que el neumático sea más vulnerable a objetos cortantes o irregulares en la vía. Al estar más blando, es más fácil que se perfore o se dañe con impactos.
5. Reducción en la capacidad de frenado
La adherencia al pavimento se ve afectada cuando la presión no es la correcta. Esto puede alargar la distancia de frenado y dificultar maniobras de emergencia.
¿Por qué se pierde presión sin que haya un pinchazo?
No siempre que un neumático pierde aire se debe a una perforación. Existen otras causas frecuentes:
- Válvulas en mal estado
- Fugas en la unión entre la llanta y el neumático
- Cambios bruscos de temperatura
- Desgaste natural del material
Estas situaciones pueden provocar una pérdida gradual de presión que, si no se detecta a tiempo, puede derivar en problemas mayores.
¿Es posible inflar los neumáticos por cuenta propia?
Sí. Con un compresor portátil y un medidor de presión, cualquier persona puede ajustar los niveles de aire en sus neumáticos. Lo importante es seguir las recomendaciones del fabricante del vehículo y verificar la presión en frío, antes de que el neumático se caliente por el uso.
¿Y si se inflan de más?
Inflar los neumáticos por encima del nivel recomendado también tiene consecuencias. Puede provocar un desgaste acelerado en el centro de la banda de rodadura, reducir la tracción y aumentar el riesgo de reventón. La presión excesiva también afecta la comodidad al conducir, ya que se pierde parte de la amortiguación natural que ofrece el neumático.
Conclusión
La presión de los neumáticos no es un detalle menor. Afecta directamente la seguridad, el consumo de combustible, el desgaste de las gomas y el comportamiento del vehículo en carretera. Revisar los niveles con regularidad y mantenerlos dentro de los parámetros recomendados es una de las formas más simples y efectivas de cuidar el vehículo y proteger a sus ocupantes.